|
VACACIONES
EN CRISIS
Nochevieja 2009, todos nos deseábamos un feliz año
2010, aunque nadie se lo esperaba bueno.
Después de ver cómo había transcurrido
el año que se acababa nadie veíamos con buenos
ojos la llegada del nuevo año y no porque fuéramos
pesimistas, sino porque las circunstancias, como todos sabemos,
no daban para más.
La mayoría contaba más penas que gloria; el
resto sólo se limitaba a escuchar. Hasta los más
pequeños tuvieron que aceptar la poca generosidad
de Papá Noel y con un tiempo tan malo.
Lo tuvieron muy difícil, para su llegada, los Reyes
magos. Después cada cual marchamos a nuestro destino,
para algunos incierto. Unas malas Navidades para todos y
espero para nuestro bien que no vengan peores.
En los días de Semana Santa, al vernos de nuevo,
todos seguimos en suspense. La tristeza, el dolor y el sufrimiento
que representa la pasión de Cristo, se reflejaba
en nosotros.
Estas fiestas, lamentablemente, fueron muy vividas por todos.
Jesús resucitó al tercer día, pero
nosotros, de momento, seguimos con nuestra cruz a cuestas.
Un calvario más prolongado, donde cada paso que damos
y, según nuestra situación, se nos hace más
o menos pesada.
Nuestra cabeza, sin corona de espinas, no sufre ningún
daño físico, pero su interior no para de dar
vueltas con alguna preocupación de por medio o pensando
en nuestro incierto futuro, creyendo incluso, que de repente
nos puede surgir una idea capaz de sacarnos de esta situación.
Cuando resucitemos, este episodio quedará marcado
en nuestro recuerdo como las heridas de Jesús, aunque
nadie es capaz de saber cuando volveremos de nuevo a lacanzar
la gloria.
Sólo pido que la situación no decaiga más,
y en Agosto todos nos encontremos como mínimo en
esta situación y que san Bartolo nos haga olvidar,
aunque por poco tiempo, esta situación.
Jesús
Muñoz
|
 |