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SALUD
Y FELICIDAD
En cualquier momento de nuestra vida podemos sentir la necesidad
de querer la felicidad. Ese parece ser el objetivo y el
fin de la mayoría de nuestros planteamientos.
Muchas han sido las doctrinas filosóficas y religiosas
que con mayor o menor fortuna han pretendido darnos la fórmula
para ser felices.
De entre todas las que he conocido, la que me ha resultado
más fácil de emprender y de seguir es la que
enseña el Dalai lama, Tenzin Gyato, Premio Nobel
de la Paz en 1989.
De sus enseñanzas pude extraer muchas consideraciones
que me han permitido conocer el camino hacia el encuentro
con la felicidad. Unas nos advierten de que la verdadera
felicidad se consigue si logramos el afecto humano y el
amor de los demás, también si nosotros sabemos
amar y sentir compasión por los demás.
Otras de sus enseñanzas nos advierte de que para
ser feliz tenemos que cococernos profundamente. Y ese conocimiento
ha de extenderse a todas las dimensiones de nuestra personalidad.
Y que ese conocimiento tiene que estar dirigido a acabar
con la ignorancia sobre nuestra naturaleza.
Este conocimiento debe extenderse al ámbito físico
y fisiológico, al conocimiento de nuestra mente,
instintos, reacciones, deseos, sentimientos, pensamientos,
objetivos y acciones.
También nos advierte de que para alcanzar un nivel
de comprensión de nuestra naturaleza: cuerpo, mente
y espíritu, además de desearlo, ha de estar
nuestro cuerpo en disposición de ver con claridad
el origen y consecuencias de nuestras funciones y acciones.
Y para ello, nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu
han de ser y estar limpios.
La limpieza de nuestro cuerpo es fundamental, porque sin
ello la mente tampoco puede generar pensamientos y deseos
limpios y sin ello, el espíritu, tampoco le alcanza
la fuerza y energía suficientes.
Sobre la limpieza de nuestro cuerpo, se refiere a que nuestro
organismo esté sano y pueda funcionar correctamente
y que para ello la alimentación es fundamental. «Somos
lo que comemos», dice un proverbio.
Nuestro cuerpo cambia de aspecto a lo largo de nuestra vida,
a veces muy intensamente, y la mayoría de las veces
es porque no le hemos prestado la atención que se
merece. Nuestra ignorancia al respecto ha venido siendo
grande.
Hay un resumen sobre la más adecuada alimentación,
que voy a tratar de extractar, elaborada por prestigiosos
médicos y naturistas y que es la que siguen muchos/as
de las personas que cuidan que cuidan de su figura y salud,
artistas, deportistas, y por quienes se preocupan por su
salud.
1º. Levantarse temprano, hacer un poco de ejercicio
y tomar un desayuno abundante y nutritivo.
2º. Hacer tres comidas al día. Sin azúcar,
ni mucha sal. Nada de postres con azúcar ni bebidas
que la contengan.
3º. Cinco porciones de frutas y verduras (5 tasas)
diarias. 2 o 3 de frutas, 2 o 3 de verduras. Preferiblemente
de cultivo ecológico.
4º. Nada de carnes rojas (animales adultos). Poca carne
y siempre de explotaciones ecológicas.
5º. Nada de grasas animales, embutidos, etc. criados
en granjas con piensos compuestos de origen animal o transgénicos.
6º. Nada de alcohol ni de café, ni azúcar,
ni tabaco.
7º. Vida social amable. Lecturas amables, no truculencias.
No imágenes truculentas, violentas.
9º. Mucho ejercicio: combinar el energético
con el suave. Hasta tres horas diarias. Aprende a respirar
profundamente.
9º. Acostarse temprano y dormir de 7 a 9 horas.
10º. Eliminar la vida llena de ocupaciones, obligaciones
que te produzcan stress.
(Continuará)
Luis
Jiménez
(Los Manueles-Tus-Yeste)
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