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LA
CLAQUETA
Para
todos los amantes del cine de Tim Burton fue una sensacional
noticia saber que el director americano iba a estrenar su
particular versión del clásico de Lewis Carroll
"Alicia en el País de las Maravillas".
Pocas historias, en principio, se adaptaban más al
espíritu imaginativo, irreverente, gótico
y disparatado del cine de Burton; de ahí que, quizás
esperando demasiado, haya habido una cierta decepción.
Lo primero que hay que aclarar es que la historia, a pesar
del título, no es la de la niña que cae por
primera vez en ese universo mágico, sino que describe
lo que sería el regreso de una Alicia con 19 años
a un País de las Maravillas que espera su retorno
para acabar definitivamente con la tiranía de la
Reina Roja. Algo parecido a lo que en su día hiciese
Spielberg en "Hook" respecto a "Peter Pan".
Burton,
en esta ocasión, deja de lado su vertiente más
oscura y siniestra, enfocando la fábula con una visión
más "para todos los públicos", con
personajes menos ambiguos, echándose de menos una
pizca más del sarcástico humor negro que caracteriza
su obra.
La jovencísima actriz australiana Mia Wasikowska
encarna a una Alicia un tanto distante y fría, aunque
sabe dotar al menos al personaje de la mezcla de ingenuidad
y temperamento que requiere.
Johnny Depp da rienda suelta a todos sus tics interpretativos,
convirtiendo en auténtico protagonista el papel,
originariamente secundario, de un sombrerero loco mucho
más cuerdo de lo que parece.
La compañera de Burton en la vida real, Helena Bonham
Carter, es la encargada de dar vida, con ayuda de los efectos
digitales, a la malvada Reina Roja, llevando a cabo, a mi
juicio, la mejor interpretación de la cinta.
La película se ha estrenado también en su
versión 3D, una moda de la que no soy especialmente
adepto, pero que he de reconocer que contribuye a realzar
el espíritu mágico de ese viaje a través
del País de las Maravillas.
Porque lo mejor del film, sin duda, es la catarata visual
en la que te sumerge desde la llegada de la protagonista
a ese reino de fantasía, con unos efectos digitales,
dirección artística, maquillaje y vestuario,
absolutamente impactantes; y con unos personajes secundarios
fantásticos (la liebre de marzo, el gato de Cheshire,
la oruga azul Absolem, los gemelos Tweedledee y Tweedledum
).
En un momento de la película, dos personajes miran
a Alicia a través de una cerradura y uno de ellos
comenta: "Es una falsa Alicia", a lo que el otro
replica: "démosle una oportunidad".
Pues eso mismo. No es la Alicia que todos conocemos, es
la personal visión de Burton de cómo sería
el regreso de Alicia al País de las Maravillas, pero
si le damos una oportunidad y nos dejamos cautivar por sus
alocados personajes y el hipnotismo visual que envuelve
el barroco esteticismo colorista del film, podemos pasar
dos horas francamente entretenidas.
Atticus
atticus61@gmail.com
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